La grapa viene con su clavo de acero ya insertado, ¡no necesitas nada más! Solo las colocas sobre el cable y las fijas con un martillo.
Fijación Firme y Duradera: Su cuerpo de plástico es resistente y el clavo de acero garantiza una sujeción fuerte en la mayoría de las superficies (madera, cemento, ladrillo).
Tamaño Ideal (6 mm): Perfectas para los cables redondos más comunes que se usan en instalaciones eléctricas, alarmas, bocinas o cables de red delgados.
Acabado Profesional: Mantenga el cable pegado a la superficie , evitando que cuelgue o se vea desordenado. Esto mejora la seguridad al evitar tropiezos.
Protege el Cable: El diseño redondo de la grapa sostiene el cable sin aplastarlo ni dañarlo, asegurando que su funcionamiento no se vea afectado.